Repensar el trabajo docente para la escuela de hoy

Repensar el trabajo docente para la escuela de hoy

Ana Lidia Martínez Martínez

 

Este y otros escritos subsecuentes pretenden entretejer diferentes nodos que han surgido ante la evolución del conocimiento y que la escuela no puede seguir dejando para después. La reflexión vertida surge de las conversaciones y seminarios realizados con estudiantes de la Licenciatura en educación básica y la Maestría en educación, en la Universidad Pedagógica Veracruzana, al analizar los problemas educativos desde otra condición de mundo y desde la nueva época que nos envuelve.

En este sentido, las diferentes subjetividades detonaron, de manera recurrente a develar algunos desafíos para el trabajo docente ante la escuela de hoy, mismos que requieren repensarse desde nodos epistemológicos, hermenéuticos, éticos y de praxis.

Dada mi función como formadora de docentes, en los diferentes programas donde participo, hago especial énfasis en clarificar algunas categorías de análisis que abonen a la construcción de sus investigaciones y sus documentos recepcionales. Este proceso, al abrir la charla hacia los problemas educativos en México y el mundo, nos posiciona en diferentes dimensiones, desde el indispensable recorrido sucinto de la política pública internacional-nacional-local, la toma de decisiones, el poder, el gobierno, el currículum escolar, entre otros referentes base, justos para abonar las múltiples 
perspectivas de maestrantes y de estudiantes de licenciatura.

Paralelamente, sumamos al diálogo algunos problemas de aprendizaje identificados en el aula y la escuela, de manera que aspiramos a desarrollar perspectivas globales y locales al disoñar (1) la intervención docente. Desde este escenario, donde converge la pluralidad de elementos contextuales, se ha hecho posible delimitar proyectos de investigación educativa que nuestros estudiantes plantean en sus estudios de posgrado, incluso de quienes están en licenciatura desde sus tesis y propuestas de intervención pedagógica.

Aún con nuestra intencionalidad por ampliar y actualizar las perspectivas de la educación en nuestros estudiantes, las problemáticas detectadas por ellos son enunciadas desde los mismos tópicos, los mismos problemas de lectura, de escritura, de las operaciones básicas; en menor número, observan problemáticas correspondientes al desarrollo físico o de manera reciente aquellos relativos al ámbito socioemocional. Existe el reconocimiento de que sus propuestas son legítimas, ya que recuperan la realidad de sus contextos escolares y, es sumamente necesario hacer de sus planteamientos, significativas oportunidades para mejorar los aprendizajes de sus propios estudiantes; sólo que, aparentemente, seguimos constreñidos a una realidad escolar ciega de la multidimensionalidad universal (2).

Con la oportunidad de participar en la Maestría en Educación (ME) de mi universidad, desde la experiencia de aprendizaje Horizontes emergentes en la educación (3), quiero expresar que hubo un efecto interesante en las conversaciones grupales, al introducirnos en la reflexión de algunas prioridades educativas emergentes, como la educación ambiental y sustentabilidad; educación para la salud, el autocuidado y educación emocional; la educación para la paz; educación inclusiva, diversidad y género; educación digital; el desarrollo y consumo; eco pedagogía; entre otras temáticas más.

Los maestrantes realizaron singulares aportaciones individuales y colectivas en los diferentes seminarios, nueva epistemología interpeló sus realidades escolares, sus subjetividades se conflictuaron al relacionar conceptualizaciones que no necesariamente han correspondido con lo aterrizado en el aula, por ejemplo, hubo quien dijo, asumí que trabajar los temas de paz negaban el conflicto y en mi aula insistí en no hablar de problemas, cuando lo que requerimos es construir la paz desde otras consciencias que reconozcan el error, el desacuerdo para aprender a convivir en sociedad; y así, problematizaron sus propias certezas dando paso a reconocer desafíos en el saber, el hacer y el ser del docente.

Los productos de aprendizaje -en su mayoría-, alcanzaban a hacer pronunciamientos enérgicos para ellos mismos y demás involucrados en la educación, fundamentados en Edgar Morin, Leonardo Boff, Paulo Freire, Francisco Gutiérrez, entre otros pensadores, que nos aproximan a vislumbrar la necesidad de cultivar consciencias más planetarias en el currículum escolar.

Puedo asegurar que en las dos generaciones donde estuve a cargo de Horizontes emergentes en la educación (generación 2020 y 2021) vivenciamos un verdadero gozo al ampliar los marcos referenciales con los que llegaron a la ME, se desencadenaron hallazgos con utilidad práctica y metodológica en sus intervenciones, se movilizaron argumentos asumiendo posicionamientos sobre la transversalidad de temas emergentes locales, sin duda, se estableció una relación dialógica con el currículum escolar (4). 

Mientras me ocupaba de documentar la experiencia, nos vimos envueltos en la pandemia y por supuesto, emergieron un sin fin de cuestionamientos más, donde el Universo, la Tierra y la vida,
revolucionaron lo más ínfimo de nuestras realidades. Ante el inusitado cambio de época que impactó el brote del coronavirus SARS-COV-2 en diciembre de 2019, la formación docente transitó al espacio digital y la incertidumbre, la enfermedad, la muerte, el desconcierto, nos han hecho otros, hasta el día de hoy.

Los últimos 18 meses, han mostrado que vivimos interrelacionados -se quiera o no-, y aquello que sucede al otro lado del mundo nos impacta día tras día. La escuela de hoy nos ha colocado ante realidades complejas y nuevas concepciones de aprendizaje, sin duda, vivimos multirealidades dinámicas y cambiantes que amplían los desafíos para el trabajo docente, sobre todo de un proyecto ético formativo para vernos como ciudadanos del mundo y descubrirnos en la emergencia cotidiana que nos despoje la de la visión antropocéntrica.
Desde mi tesis doctoral, me he manifestado por renovar el currículum escolar en los diferentes espacios académicos de la formación docente, hemos conspirado entre colegas y estudiantes, focalizamos la necesidad de aproximarnos a nuevas epistemologías del conocimiento para nuestra propia función y de aquellos en formación, que nos lleve a co-construir otro ethos docente para la escuela de hoy.

(1) Neologismo creado por los participantes de la Asociación para el Desarrollo Campesino (ADC), en la Laguna la Cocha (Pasto, Colombia), para expresar que su trabajo lo han diseñado a partir del diálogo colectivo, buscando hacer realidad sus sueños de una sociedad justa y solidaria, a pesar del terror que han sufrido de manos de los que no desean que el diálogo oriente la convivencia (Calvo, 2008).

(2) La conciencia de la multidimensionalidad nos lleva a la idea de que toda visión unidimensional, toda visión especializada, parcial, es pobre (Morin, 1998: 63).

(3) La experiencia formativa Horizontes Emergentes en la Educación corresponde al campo curricular básico, es el primer acercamiento curricular del maestrante en la Maestría en Educación de la Universidad Pedagógica Veracruzana (UPV).

(4) Praxis reflexiva (inspirada en la pedagogía crítica de Paulo Freire, donde su idea central es la “praxis o la unificación de reflexión y acción críticas, intenta ser una pedagogía que permita a alumnos y maestros ser sujetos de su propia historia”), cuya intención radica en regular la comprensión de opuestos que coexisten en el quehacer educativo, desde la conversación y el diálogo intersubjetivos, al reconfigurar la enseñanza mediante estrategias locales que miran lo global (Martínez, 2017:11).

Referencias 

Calvo, M., Carlos (2008). Del mapa escolar al territorio educativo. Disoñando la escuela desde la educación. Editorial Universidad de la Serena: Chile
Martínez, M., Ana Lidia (2017). Una relación dialógica con el currículum escolar: viraje en la formación docente ante los procesos de reforma educativa en México. Tesis. Universidad Popular Autónoma de Veracruz, México.
Morin, E, (1998). Introducción al pensamiento complejo. Gedisa: España.

Universidad Pedagógica Veracruzana. Programa de Horizontes emergentes para la educación. Maestría en Educación, actualización 2018. Secretaría de Educación de Veracruz.

Profesora en la Universidad Pedagógica Veracruzana. Es Licenciada en Educación Preescolar por la Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen”. Es Doctora en Educación Relacional y Bioaprendizaje por la Universidad Popular Autónoma de Veracruz. Investigadora Invitada del Centro de Investigaciones Sobre Educación, Sociedad y Futuro.

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