Joan Carles Mèlich Sangrà: una invitación a su obra.

Joan Carles Mèlich Sangrà: una invitación a su obra.

Mirta Ala Vargas Pérez 

Heroica Puebla de Zaragoza, Pue., a 16 de enero del 2023.

El pasado 28 de octubre del 2022 se leía a través del periodo EL PAÍS “Joan-Carles Mèlich Sangrà Premio Nacional de Ensayo 2022” sin duda, una noticia que ha causado alegría en sus lectores de varias disciplinas ya que el premiado filósofo tiene una amplia trayectoria en el ámbito de la filosofía de la educación, a Mèlich, como le llaman sus estudiantes puede leérsele desde el existencialismo, la metafísica, la hermenéutica, el posmodernismo, la literatura, la música, por mencionar algunos, tiene una amplia obra que unas líneas no bastan para describirlo cada línea es una invasión a lo construido, una transgresión a la vida misma y, como buen filósofo lleva a cuestionarse acerca de lo que somos en esto que llamamos mundo. Uno de los temas que han marcado a Joan Carles es, pensar la ética sin metafísica y esta puede ser una de las cosas por la cual deja al lector sin brújula y así entonces una respuesta.

De manera personal, se puede hablar de tres Mèlich, es decir, tres etapas por las que ha atravesado su pensamiento, el primero, el filósofo marcado por un tema de la muerte, y, con ello los estudios posteriores sobre el Holocausto, habrá que hablar de un segundo Mèlich en la que se puede decir que consolida su pensamiento más fuerte y que sin duda es el más trabajado en el ámbito educativo, su trilogía como él la llama, Filosofía de la finitud (2012), Ética de la compasión (2010) y Lógica de la crueldad (2014), y aparece en escena un tercer Mèlich, el Mèlich maduro que se da tiempo para recabar una filosofía en prosa y que consta en: La lectura como plegaria. Fragmentos filosóficos I. (2015) y La prosa de la vida. Fragmentos filosóficos II (2016), una entrevista que se encuentra en el libro, Contra los absolutos. Conversaciones con Ignasi Moreta (2018), además de L´experiéncia de la pérdua (2017), La condició vulnerable (2018) y La religión del ateo (2019), que sería su receso para posterior entrar en una escritura en la que su pensamiento es más fuerte, con La sabiduría de lo incierto. Lectura y condición humana (2019) y La fragilidad del mundo. Ensayo sobre el tiempo precario (2021).

Ante lo anterior, por qué retomar al filósofo en la educación e invitar a los lectores a entrar en su obra.

Porque la ética desde la filosofía de la educación de Mèlich es estar obligado constantemente a elegir dar una respuesta a una interpelación del otro y ello causa una dolorosa incertidumbre, porque nunca se sabrá, nunca se está satisfecho con la respuesta al otro, siempre hay una imposibilidad de respuesta que nuestra condición finita limita, porque se es finito la posibilidad no alcanza, se está en deuda, siempre en falta, por ello existe un deseo que no se alcanza del todo, la ética es un deseo en el ser humano. En palabras de Mèlich (2010)

La ética emerge en una situación en la que uno no puede encontrar a priori una respuesta a la pregunta ¿qué debo hacer? … no hay ética porque sepamos lo que debemos hacer, sino precisamente porque no lo sabemos, porque no somos capaces de responder con seguridad a la pregunta kantiana ¿qué debo hacer? No es posible responder por adelantado a una situación ética. Por eso. Si hay ética, si la ética tiene sentido, es porque frente a una situación nos quedamos perplejos y nos damos cuenta de que las normas, el marco normativo en el que hemos sido educados, y/o en el que habitamos –nuestra gramática-, fracasa radicalmente” (p. 89-90).

Finalmente se considera importante el pensamiento del filósofo catalán Joan Carles Mèlich Sangrà en el ámbito educativo, ya que plantea una forma diferente de pensar la ética y la moral al decir, siguiendo su pensamiento, no somos buenos porque seamos buenas personas, todo lo contrario, porque no podemos serlo, ello implica estar en constante búsqueda de transformación, que no todo está dicho, que no hay un momento en el que se diga que ya se está concluido, que no hay más, que hay un deseo de querer ser de otro modo distinto, y eso implica andar en los márgenes de la moral, pensar la gramática heredada desde la lógica de la crueldad, desde las buenas conciencias, esto es un análisis existencial al que invita Mèlich, sumado a la educación habla de la finitud, esta no es el fin, sino el comienzo de una vida propia, pero con una gramática heredada que no se puede eludir, es lo que se tiene sin más, pero que a partir de ello se abre mundo y se proyecta mundo, cómo, no se sabe porque las acciones humanas siempre nos sorprenderán. Así, abordar el tema de la finitud en el ámbito educativo, es pensar esa finitud como una posibilidad de vida diferente, una posibilidad de creación ante el desastre, ante el dar muerte, ante la maldad, es una vida que muestra la fragilidad humana y por lo tanto de cuidado, de acogida, de hospitalidad, de compasión.

 

Referencias/Fuente(s)

Mèlich, J.C. (2010). Ética de la compasión. Barcelona, España: Herder

Vargas, P. M. (2021) La formación, transformación y deformación en la filosofía de la educación de Joan Carles Mèlich. Ponencia presentada en el Congreso Nacional Investigación Educativa (COMIE) noviembre, 2021, Puebla, Pue.

 

 

Mirta Ala Vargas Pérez

escolarmir.vp@gmail.com

Licenciada en Ciencias de la Educación (UATX)
Maestra en Filosofía (BUAP)
Actualmente docente de educación básica y directora comisionada en escuela multigrado.

 

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